domingo, 2 de diciembre de 2018

VIVIR CON PASIÓN


La pasión, uno de los sentimientos más auténticos que existen.
La pasión es determinante.

Escucha un tema tocado con pasión, mira una fotografía tomada con pasión y besa apasionadamente, ¿acaso no hay una diferencia sobrecogedora? entre un increíble tema, y uno mediocre, entre una buena foto, y una foto única, entre un acto mecánico y el sentir esos labios que se funden con los tuyos...

La pasión es el catalizador que determina que algo sea realmente bueno, entonces, ¿por qué la frenamos?..
Otras veces, por miedo a nosotros mismos, en este caso, ¿erramos?. ¿Cómo de potente puede ser la pasión que llega a dar miedo al apasionado?.. ¿Debemos renunciar a ella en ese caso?.. ¿Quizá aplacarla?.. ¿O dejar que salga, que fluya sin mesura, a pesar de las consecuencias?..

Tenemos miedo a nosotros mismos, pero inevitablemente al mismo tiempo, es un gran miedo al qué dirán.
Nos da miedo volvernos locos, locos apasionados que pierden la consciencia sobre la inerte realidad para ascender al éxtasis de la creación.

Perder el control sobre tus decisiones, perder la capacidad de discernir entre lo políticamente correcto y lo realmente correcto, y parecer un loco de cara al mundo exterior.
Porque este mundo mediocre es mil veces incapaz de apasionarse, e incapaz de permitir que otros lo hagan, y de valorar el esfuerzo que ello conlleva.

Quiero valorar la pasión... quiero sentirla en cada cosa que haga, y quiero hacerla sentir a los demás, transmitiendo la mía.
Te animo a que te apuntes, a que la sientas y la compartas.
Te animo a ser primariamente apasionado y capaz de sacar de tu interior todo lo que llevas dentro.
Te animo a transmitirnos a todos lo que tu sientes y lo que eres capaz de crear.

Estoy seguro de que nadie se vuelve loco por hacer esto, que simplemente logra alcanzar un nivel de conocimiento personal por encima de la media, una capacidad creativa también por encima de la media, y una dedicación plena por supuesto muy por encima de la media, que muchas veces se confunde con locura, pero nada más.


Se un ser apasionado... y serás un ser real...